Soft Skills

Cuándo la IA perjudica el aprendizaje – y cuándo duplica los resultados

12 min de lectura

En marzo de 2025, en SXSW EDU, la asesora en prospectiva estratégica Sinead Bovell presentó una conferencia sobre la IA y el futuro de la educación. Sin euforia y sin alarma. Pero con dos estudios que cambian la forma de pensar sobre el papel de la IA en el aprendizaje.

El primero: un grupo de estudiantes que usó ChatGPT sin restricciones obtuvo resultados un 17% peores que el grupo de control que trabajó con el libro de texto. El segundo: otro grupo, donde la IA se aplicó dentro de un sistema de aprendizaje completamente rediseñado, duplicó los resultados frente a la clase magistral tradicional.

La misma herramienta. Resultados opuestos. La diferencia está en el enfoque.

Leer más
Cuándo la IA perjudica el aprendizaje – y cuándo duplica los resultados
La IA no te hace más tonto. El problema es cómo la usas
9 min

La IA no te hace más tonto. El problema es cómo la usas

Hace año y medio escribí una nota en mi blog personal sobre algo que observaba en el trabajo de mis colegas y en el mío propio: cuanto más confías en la IA, con menos frecuencia te preguntas «¿esto realmente es correcto?». En aquel momento me basaba en un estudio de Microsoft que mostraba que la confianza en la IA suprime la evaluación crítica de las respuestas generadas. El argumento me parecía sólido, pero tenía un defecto evidente: correlación, no causalidad.

En febrero de 2026, los investigadores de Anthropic Judy Shen y Alex Tamkin publicaron un experimento que cerró esa brecha. Control aleatorizado. Datos concretos. Y una conclusión que, en mi opinión, la mayoría de quienes la leyeron interpretaron mal.

Porque no es una historia sobre cómo la IA nos hace más tontos. Es una historia sobre cómo exactamente la utilizamos.

El dilema de la transparencia: ¿decirle al cliente que el texto lo escribió una IA?
17 min

El dilema de la transparencia: ¿decirle al cliente que el texto lo escribió una IA?

Escribiste el correo perfecto para un cliente. El tono es preciso, los argumentos están bien estructurados, incluso hay un toque de humor en el momento justo. Solo hay un problema: no lo escribiste tú. Lo escribió Claude. O ChatGPT. O Gemini – da igual.

Ahora la pregunta: ¿se lo vas a decir al cliente?

La intuición dice: «Claro que no. ¿Qué importa cómo se escribió si está bien escrito?». La ética corporativa susurra: «Hay que ser transparente». Y la ciencia dice algo inesperado: ambas opciones destruyen la confianza – pero de formas distintas y con consecuencias diferentes.